A menudo, la obesidad y el sobrepeso acompañan a la enfermedad mental. Un altísimo porcentaje de pacientes con trastornos psiquiátricos padecen también problemas con la báscula; sin embargo, en la mayoría de los casos esto no recibe una suficiente atención médica.

Las dificultades de memoria y comportamiento propias de estas enfermedades unido al consumo habitual de fármacos que favorecen el apetito y el sedentarismo frecuente entre estos pacientes hacen que muchos profesionales no contemplen siquiera la posibilidad de iniciar un plan de adelgazamiento.

Sin embargo, tal y como demuestra una investigación, no sólo es posible lograrlo, sino también obtener resultados significativos. "Nuestros resultados demuestran que las personas con sobrepeso y una enfermedad mental grave pueden llevar a cabo un cambio sustancial en sus hábitos de vida a pesar de la gran cantidad de desafíos a los que se enfrentan"...

22/03/2013 - www.elmundo.esicono ventana nueva

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